Día 4º
“Soy una gata torpe, ¡Que bueno es mi amo!, me perdona los olvidos, me deja descansar, me alimenta.. Me espera... siempre me espera, ¡con lo distraída que soy!.
Amito bueno, gracias por todos esos cuidados. Yo se que no merezco nada: Podría estar en la calle, entre basuras, escaldada, olvidada de todos, pero no... Mi amito me cuida como si fuera mi mama. No escatima en cuidados, me llama cariñosamente, me anima, cuando me ve triste porque no cacé nada, en mis excursiones.
Amito bueno gracias. Gracias por todo”
Siguió andando la gatita, sintiéndose pequeñisima, en la gran avenida del mundo y paro frente al gran zoológico de la sociedad de su tiempo, donde había muchisimos animales, y otro pensamiento fugaz le sobrevino:
" si todos estos animalitos visitarán a mi Señor, Él dejaría de tener sed", (la sed de mi Señor, es tristeza, compasión , a veces decepción, soledad).
Pero la mama de mi Señor, le mira dulcemente y le recuerda al oído, todos los nombres de los animalitos que sí vinieron a visitarlo. Y se pone muy contento, a fin de cuentas su amor por los animales, es infinito, no repara en gastos, para alimentar a todos, Su generosidad es tan grande que daría hasta su última gota de sangre, con el deseo de que ninguno de estos pequeños: roedores, vacas, caballos, leones, delfines, perros, lagartos etc. pudieran ir a la casa de su Padre.
Pobre amito mío, ha pasado dos mil y pico de años viendo como sus animalitos preferidos, esos bípedos que se llaman hombres se olvidaban de quien les creo y para que.
Eso es lo que yo, pobre gata sarnosa veo como uno de los grandes enigmas del ser humano: Cada cual patea la vida, creyéndose especial, creyendo que tiene autoridad para ser juez de los demás.
Inconscientemente ciego, ante su propia realidad, de la que apenas conoce sino vagamente, y gracias siempre a los que le rodean; porque el hombre a solas, de otro hombre no aprendería a ser hombre...más a solas aún... Sin la presencia de ningún otro ser animal cerca, moriría.
Tal es la simplicidad del hombre, en sí mismo. Luego ....
¿De donde el hombre puede sacar tanta soberbia?, si nada alcanza en sí mismo, ni por el mismo, sino en clara dependencia de su entorno.
Incluso en la adversidad de éste, por que eso ya le proporciona un estimulo, para poder transformar lo conocido.
Tal es la ignorancia del poderoso, que se cree importante en función de lo que posee.
Tal la del infeliz, que se considera inferior en la desigualdad de su estatus social.
Uno y otro a la vista está, no son dueños absolutos de nada, ni siquiera de si mismos.
Seguramente ni uno ni otro, merecen su situación actual, circunstancial. (dependiente de agentes ajenos a él)
Depende entonces de otras causas, el valor de la persona. ¿De qué?, En principio no puede ser de otro hombre, por que entonces sería volver a la cuestión primera:
¿Quien dignifica al hombre?, ¿Su saber, su poseer, su poder, su cuna?.
Ni dones adquiridos, ni genética heredada, hacen a ningún hombre, más hombre, o más digno, sino en la culturización de intereses sociales que manipulan a la persona, hacía un extremo u otro. Valorando rasgos, físicos, económicos, Intelectuales.
De alguna manera, todos los bienes, que valoramos en nuestro ser o en los demás, son dones ocasionales. Dones de un ser superior, que no merecemos unos mas que otros. Y en cuyo reparto llevan también impresa, la huella de su hacedor, que antes o después puede reclamar su posesión o su juicio.
¿Qué da, entonces el verdadero valor a cada persona, animal o cosa?.
La razón misma e inexplicable de su existencia, la variadisima diversidad de matices, con sus resultados, tras las infinitas combinaciones que se han sucedido en los miles de años, de existencia del hombre, sobre la faz terrestre.
El Misterio maravilloso, de la creación y la realidad patente de la evolución, contrastan sorprendentemente con los intereses del hombre, que sigue viviendo absorto en su presente inmediato, sin dar valor a la más hermosa de las realidades: "Alguien, nos ha pensado, y ha dispuesto todo para invitarnos a la experiencia maravillosa de la vida".
La propia ignorancia del hombre, sobre el valor del coste incalculable de la existencia humana, deben ser la causa de tanto desperdicio, de tanto desvarío y confusión de la raza humana. Una...con millones de caracteres únicos, con multitud de cruzamientos que hacen variopinta la apariencia externa, pero Una...la raza de los hijos de un creador, cuya magnanimidad, puso a su alcance un regalo inaudito, exuberante, con un poder cercano al infinito si se mantuviera la pureza primitiva con que debió ser creado, a juzgar por las aplicaciones conocidas, que sugiere con razón que no son ni mínimamente el total de las otorgadas
"libertad", "voluntad", "inteligencia", y "amor", potencias capaces de derribar gobiernos, de hacer guerras, de destruir pero también de sus opuestos; capacidad de construir, de sanar, de educar, de aprender de trabajar por la paz y la justicia.
Entramado argumento, que se expone en capítulos en las historias de cada ser.
Actores anónimos, que son y no son, Están y no en los cortos de los demás, ocasionales o rebuscados.
El gran film, jamas concluido... la historia de todos en proyecciones continuas, sin oportunidad de doblaje ni repetición.
Todos somos los protagonistas.
Sin cada uno de nosotros el efecto final, hubiese sido otro, también único, pero no éste.......¡irrepetible!, donde cada personaje desarrolla su rol y apunta sus propios argumentos, donde nadie, conoce al director, más todos tienen su propia concepción del autor de la obra: Magistral, Divino, Rebelde... Quizás un Mago fantástico o invento del hombre..
Perdón Señor, por reírme del hombre que cree que eres un invento de su genialidad, o de su necesidad.
¿Como puede el hombre inventar a Dios?.
Convencidos están de ello algunos hombres, pobres hombres, que mueren sin haber gustado el manjar de la Fe,
-regalo- de ese mismo Ser maravilloso, que desea comunicar al hombre, este conocimiento, para que lo goce, ya aquí, en su corta vida.
Que desesperación la del hombre, que vive sin Dios y se entrega a su capricho... total no hay nadie que le espere ni le juzgue.
Pero... ¿que pasará si esta equivocado?
Cada cual imagina y procura parecerse al personaje que cree que le han asignado en el gran espectáculo de la vida.
Hay quien, se reconoce y lo acoge, y hay quien lucha toda su corta existencia contra el papel que se espera de El.
Hay quien se rebela, hay quien lo elimina y se pierde en la marea, sin dejarse conocer. Y perdido, no haya nada que sacie su soledad.
Hay quien disfruta y se goza en su personaje, lo adorna con buenos sentimientos y lo ofrece como agradecimiento, pues sabe que al fin y al cabo: "Cada cual es un pedacito de algo grande, y es feliz así sin más"
Realmente, el hombre, tiene una razón de ser. El error es la ignorancia de esa razón. Y más que error, es una consecuencia de la ceguera histórica de la humanidad, culpa de alguien o de algo, a lo que los cristianos llaman pecado (acto de la voluntad por el cual el hombre, se aleja de su fin último, o del principio para el que fue creado: reconocer y amar a su creador y amar a sus semejantes y a sí mismos).
El hombre, es un ser libre, ese es el primer derecho en su escala de valor que le diferencia del resto de animales creados como él. Tiene por tanto capacidad para defender su integridad, física y espiritual, y para dar cuenta de sus actos.
El hombre, es un ser inteligente, facultad que le posibilita para conocer y buscar la verdad de su ser, de la historia de su existencia, los porqués y los datos que contestan a sus múltiples incognonitas.
El hombre, la mujer, la persona, que más da... A veces creo que son absurdas las polémica sobre cuestiones de géneros, Iguales en dignidad, distintos por su morfología, no hay más,
Es una lucha del ser contra otro ser de su misma especie, la raza de los hijos de Dios, todos únicos, todos iguales, todos distintos, y en esta diversidad de respuestas se halla la verdad, de la vida de los hombres y mujeres, hijos de Dios.
La cuestión quizás este más en reconocer o estudiar porque el hombre y la mujer no son felices consigo mismos.
¿Que extraña enfermedad, hace al hombre y a la mujer no aceptar o no poder disfrutar de lo que ve en el agua clara del espejo?.. Sintiendo no pocas veces que su enemigo vive y ocupa su rostro o su cuerpo al que rechaza viéndolo frente así mismo.
No acepta muchas veces, ser única, único, "ella, el" son únicos, para su creador, ha dado todo, por cada uno de ellos.
La gata, no comprendía, porque estas cosas le preocupaban, a fin de cuentas ella era solo una gata. Así que se enrollo sobre si misma, y se echo en los pies de la cama de su Señor, por si podía calentárselos y así enroscadita a su amo, se rindió ante el calido sopor del sueño.