Prologo:
Atravesaba una gata la avenida, mirando las luces que parpadeaban en la farola. Distraída no oyó al auto que sin tiempo de frenar la mando volando al escampado cercano.
¡Otra vez noooooo¡.
A las tres horas, de estar maltrecha, sobre una cama de pastos, la gata empieza a despertar entre desperezos.
Al principio no recuerda quien es, pero poco a poco, vienen a su pequeña cabecita magullada dulces recuerdos de alguien muy querido para ella. Su amo; pero está aún un poco atolondrada, por el encuentro con el ferrari.
No sabe como volver a la casa de tan buen amo, ella no recuerda su rostro, solo sabe que existía alguien a quien ella ronroneaba, continuamente.
LA PATA Y SU AGUILUCHO
Hace 17 años
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